
La capital de la Safor se ha volcado en la recuperación de su memoria histórica con la puesta en marcha del Año Jaume I, una ambiciosa programación diseñada para conmemorar el 750 aniversario del fallecimiento del monarca aragonés. La iniciativa, que abarca disciplinas tan diversas como la historia, el patrimonio, la arqueología, la literatura, la lengua y la educación, pretende ofrecer una radiografía completa de la figura del conquistador y de su impronta en el territorio. Lejos de limitarse a una evocación ceremonial, el consistorio y las entidades culturales implicadas han articulado un calendario que se extiende a lo largo de todo el mes, transformando la ciudad en un gran foro de debate y divulgación sobre el medievo valenciano.
Un arranque poético en el Palau Ducal
El pistoletazo de salida tuvo lugar en el emblemático Palau Ducal, donde el CEIC Alfons el Vell presentó el espectáculo Poemes de la Mitja Lluna. La propuesta, que fusiona poesía y música, sirvió como preludio artístico para unas jornadas que aspiran a combinar el rigor académico con la sensibilidad estética. La elección de este escenario no es casual: el palacio, residencia de los Borja y testigo mudo de la evolución urbana, encarna la continuidad histórica que el programa pretende reivindicar. La velada permitió al público asistente aproximarse a la figura del rey a través de la metáfora y el verso, estableciendo un tono reflexivo para las citas posteriores.
Arqueología y conferencia en el MAGa: la Vall de Bairén antes de la conquista
La agenda continúa este jueves en el Museu Arqueològic de Gandia (MAGa) con una cita de alto interés científico. El centro acoge una muestra de materiales arqueológicos del siglo XIII procedentes de la Vall de Bairén, acompañada de la conferencia La Vall de Bairén a les vespres de la conquista feudal, a cargo del investigador Joan Negre. Esta actividad permite visualizar la realidad material de los territorios en el umbral mismo de la incorporación a la Corona de Aragón, ofreciendo claves tangibles sobre los modos de vida, la economía y la organización social previos a la reestructuración feudal. La exposición de estos vestigios contextualiza el proceso de conquista más allá de la narrativa militar, poniendo el foco en la arqueología del paisaje y la pervivencia de las comunidades andalusíes.
Un calendario diverso: historia, derecho, mujer y patrimonio
El programa diseñado para las próximas semanas despliega un abanico temático de gran calado. Las instalaciones de la sede de la Universitat de València en Gandia, el propio MAGa y el castillo de Bairén actuarán como sedes principales de conferencias y visitas guiadas. Entre los ejes transversales destaca el análisis de la situación de las mujeres en tiempos de Jaume I, una perspectiva de género imprescindible para comprender la sociedad medieval; el estudio de la fundación de Gandia y la configuración de su tejido urbano primigenio; y la pervivencia del derecho civil valenciano, legado jurídico directo de las cortes del conquistador. Asimismo, se abordará la vida cotidiana en la Gandia del siglo XIII y la biografía política del propio monarca.
La dimensión experiencial cobra fuerza mediante las visitas guiadas a la Gandia fundacional y al castillo de Bairén. Estos recorridos permiten a la ciudadanía transitar físicamente por los espacios donde se fraguó la historia local, desde el cerro estratégico que domina la llanura costera hasta el trazado original de la villa nueva. Esta apuesta por la didáctica in situ se alinea con la estrategia municipal de poner en valor el patrimonio arqueológico, una línea de trabajo que recientemente ha permitido incorporar la Cova de les Meravelles a las visitas arqueológicas programadas, ampliando así el relato histórico hacia la prehistoria del territorio.
Cultura, identidad y proyección turística
La conmemoración no entiende la historia como un archivo estático, sino como motor de dinamización cultural y turística. La multiplicidad de formatos —conferencias, espectáculos, exposiciones, rutas patrimoniales— busca atraer a públicos heterogéneos, desde la comunidad investigadora hasta las familias y el visitante ocasional. En este sentido, la programación del Año Jaume I dialoga con otras iniciativas municipales que han consolidado a Gandia como referente de ocio cultural en el calendario autonómico, como la apuesta por consolidar la Falla a la Mar como eje cultural y turístico en el puente de Octubre, demostrando la capacidad de la ciudad para articular patrimonio, festividad y atracción de visitantes.
La efeméride del 750 aniversario brinda, en definitiva, una oportunidad inmejorable para revisar los cimientos de la identidad colectiva de la Safor. Al iluminar los rincones menos transitados de la conquista —la arqueología doméstica, el status jurídico de la mujer, la pervivencia del derecho foral—, Gandia se sitúa a la vanguardia de la divulgación histórica rigurosa. El castillo de Bairén, vigilante milenario sobre la costa, recupera así su papel de atalaya desde la que divisar no solo el territorio físico, sino la profundidad temporal de una tierra forjada en la confluencia de culturas.




