
El estadio Guillermo Olagüe de Gandia se prepara para un domingo especial. El 20 de septiembre de 2026, a las 11.30 horas, el CF Gandia y el CF Beniarbeig se enfrentarán en el partido inaugural del II Trofeo Ciutat de Gandia Femenino, un torneo que, más allá de decidir un campeón en noventa minutos, aspira a convertirse en un fixture señero del deporte local. Pero la pregunta que resuena en los pasillos del club y en las calles de la Safor es si una competición de alcance comarcal puede, efectivamente, marcar un antes y un después en la visibilidad del fútbol femenino en la comarca.
La respuesta, al menos en términos cuantitativos, parece contundente. La temporada 2025/2026 ha registrado 127.242 licencias federadas en fútbol femenino en España, una cifra que representa un crecimiento cercano al 90% en apenas cuatro temporadas si se compara con los datos de la campaña 2021/2022. Un salto que no se explica por casualidad ni por modas pasajeras: responde a una profesionalización real que ha transformado la élite del deporte y, lo que es más relevante para iniciativas como la de Gandia, ha ampliado de forma sustancial la base de niñas y mujeres que practican el fútbol de manera federada. El aumento del 15,8% en el registro de licencias confirma que el impulso no se concentra únicamente en las grandes capitales ni en los clubes de élite, sino que se extiende a poblaciones y comarcas donde, hasta hace poco, la falta de infraestructuras y de apoyo institucional había funcionado como barrera invisible.
Un club que apuesta por la igualdad desde la base: la estructura femenina del CF Gandia como motor del cambio
El CF Gandia no llega a este torneo por inercia ni por compromiso puntual. La vicepresidenta del club, Victòria Girbés, ha dejado claro que la estructura femenina está presente prácticamente en todas las categorías del fútbol base, un dato que no debe subestimarse: implica años de trabajo silencioso en la captación, la formación y la retención de jugadoras en una comarca donde el fútbol masculino sigue gozando de mayor tradición mediática y recursos. «Este torneo representa el compromiso de nuestro club con la igualdad de oportunidades en el deporte. Continuaremos trabajando para que las niñas de Gandia y de toda la comarca dispongan de un espacio donde formarse, disfrutar y competir», ha señalado Girbés, quien además ha reconocido la necesidad de generar espacios que contribuyan a incrementar el reconocimiento social y mediático del fútbol femenino.
La apuesta institucional corrobora la lectura del club. El concejal de Deportes del Ayuntamiento de Gandia, Jesús Naveiro, ha enmarcado el torneo dentro de una estrategia más amplia de promoción del deporte en igualdad. «El CF Gandia está realizando una gran labor potenciando el fútbol femenino y consolidando un proyecto que ofrece oportunidades a muchas niñas y jóvenes deportistas», ha valorado Naveiro, quien también ha reiterado la voluntad del consistorio de que Gandia sea un referente en esta materia. No se trata, en otras palabras, de un evento aislado: la voluntad política y la voluntad deportiva convergen en este torneo, y esa confluencia es precisamente lo que le otorga un potencial diferencial frente a otras iniciativas locales que carecen de respaldo institucional sostenido.
Este dinamismo institucional no es nuevo. La directiva del CF Gandia, que en los últimos meses ha experimentado una renovación significativa con la presentación de pre-candidaturas como la de Vamos Gandia para liderar el club, ha entendido que la apuesta por el fútbol femenino no es una obligación ética secundaria, sino una palanca de crecimiento deportivo y social. La reciente alianza firmada entre el CF Gandia y Auna Inclusió para impulsar el deporte inclusivo en la Safor es un ejemplo de esa visión integral: el club no se limita a competir, sino que se posiciona como un agente de transformación social en la comarca, utilizando el deporte como vehículo de integración y visibilidad de colectivos históricamente marginados.
Del partido del domingo a la visibilidad sostenible: el Trofeo Ciutat como plataforma de reconocimiento
La jornada del domingo arrancará a las 10.30 horas con la apertura de puertas del Guillermo Olagüe, un detalle que refleja la intención de convertir el evento en una verdadera fiesta deportiva y no en un mero trámite administrativo. A las 11.05 horas, tendrá lugar la presentación oficial de todas las jugadoras que forman parte de la estructura femenina del CF Gandia para la temporada 2026-2027, un acto que cumple una función que, como bien señalan los analistas del deporte femenino, suele pasar desapercibida: dar protagonismo individual y colectivo a las jugadoras antes de que arranque la competición oficial. En un contexto donde el fútbol femenino español ha alcanzado su mayor cifra histórica de licencias, este tipo de gestos no son meros protocolos, sino actos de visibilización que refuerzan la identidad de las deportistas y construyen una narrativa pública que las coloca en el centro, no en la periferia.
La capitana del primer equipo femenino, Mariona García, ha canalizado la emoción del vestuario en una frase que resume la expectativa de toda una generación de jugadoras: «Tenemos muchas ganas de competir, seguir creciendo como equipo y continuar haciendo grande el fútbol femenino en Gandia». Sus palabras, lejos de ser un mero comunicado de prensa, reflejan la tensión entre la ilusión competitiva y la realidad de un deporte que, pese a su crecimiento exponencial, todavía lucha por obtener el mismo eco mediático y el mismo respaldo económico que su contraparte masculina. La profesionalización ha cambiado la élite, pero la brecha en la base —en recursos, en cobertura mediática, en patrocinios— persiste, y es precisamente en esa brecha donde trofeos como el Ciutat de Gandia pueden ejercer un efecto multiplicador si se les dota de la ambición y la continuidad que merecen.
El CF Gandia, con su proyecto femenino consolidado y su voluntad declarada de expandir el fútbol de igualdad en la Safor, se encuentra en un momento crucial. La celebración de este segundo trofeo, la integración de todas las categorías en un acto público de presentación y la coincidencia con un calendario de crecimiento federacional sin precedentes configuran un escenario propicio. La pregunta no es si Gandia puede permitirse seguir apostando por el fútbol femenino, sino si la sociedad valenciana está dispuesta a reconocer que estas iniciativas no son complementarias, sino constitutivas de un proyecto deportivo completo y genuinamente igualitario.




