
La escasez de agua dulce se perfila como uno de los desafíos más acuciantes del siglo XXI, especialmente en regiones como la Comunidad Valenciana, donde la agricultura consume la mayor parte del recurso hídrico disponible. Ante este panorama, la innovación emerge como una vía de escape. En Gandia, un proyecto de biotecnología marina llamado Eden Blue, liderado por el joven investigador Mario Ribelles, ha sido elegido como el Proyecto Innovador Ciudad de Gandia 2026. Esta iniciativa, nacida en la Universitat Politècnica de València, plantea una solución audaz: crear una biorrefinería solar marina modular y de residuo cero que transforme el agua de mar en agua dulce, alimentos y bioproductos de alto valor, utilizando únicamente agua de mar y energía solar. Su selección no solo supone un reconocimiento local, sino que también situará a la ciudad en el nacional certamen Innpulso Emprende, consolidando su papel en la Red de Ciudades de la Ciencia y la Innovación.
La technology detrás de Eden Blue: desalinización solar y cultivo sin suelo
La premisa de Eden Blue parte de una realidad cruenta: aproximadamente el 70% del agua dulce se destina a la agricultura, y si se suman los otros usos, apenas queda recurso para el consumo humano. Mario Ribelles explica que su propuesta busca romper la dependencia de los recursos hídricos tradicionales y de suelos fértiles, algo que se vuelve cada vez más crítico con el avance de la crisis climática. El corazón del proyecto es una plataforma flotante y autónoma que, accionada exclusivamente por energía solar, capta agua de mar mediante bombas. La tecnología, diseñada para no alterar el sabor de los alimentos ni afectar la salud, desaliniza el agua sin necesidad de electricidad de la red ni de fertilizantes químicos. Actualmente, el equipo simula las condiciones ambientales y del suelo y realiza pruebas con lechugas, aunque Ribelles afirma que el sistema es aplicable a cualquier tipo de cultivo. La previsión es contar con un primer prototipo a finales de este año, encontrándose el proyecto en una fase de desarrollo TRL 3-4, es decir, en etapa de diseño y validación.
Más allá de la producción de agua dulce para el riego, Eden Blue contempla un modelo de aprovechamiento integral. Los recursos obtenidos durante el proceso serían utilizados para generar bioproductos de alto valor destinados a sectores como la industria y la farmacia. Esta visión de «biorrefinería» busca, por un lado, reducir la generación de residuos y, por otro, evitar los problemas ambientales asociados a la desalinización tradicional, como el consumo energético elevado y la generación de salmuera residual. La propuesta no busca hacer el agua más barata, sino mejorar su accesibilidad y evitar que la escasez de recursos hídricos se convierta en un obstáculo insalvable para la agricultura en entornos ya afectados por la sequía. Su modularidad permite imaginar aplicaciones en Embalses, donde actualmente se pierde una cantidad significativa de agua.
Impacto y proyección: de Gandia al escenario nacional y más allá
La elección de Eden Blue como Proyecto Innovador Ciudad de Gandia 2026 le abre las puertas a la IX edición del certamen nacional Innpulso Emprende, que se celebrará el próximo 30 de septiembre en Terrasa y que cuenta con cerca de 120 candidaturas. Esta participación enmarcada en la Red Innpulso, impulsada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, sitúa a Gandia como un nodo clave en la red de ciudades de la ciencia y la innovación. El impacto de esta iniciativa va más allá del reconocimiento; representa una potencial respuesta a una crisis global con impacto local. Si la tecnología se perfecciona y escala, podría ofrecer una solución viable para territorios donde la falta de agua dulce limita severamente la producción agrícola, contribuyendo a la soberanía alimentaria y a la sostenibilidad ambiental. La capacidad de la plataforma para funcionar de forma autónoma en el mar, sin necesidad de infraestructuras terrestres complejas, sugiere un futuro donde la agricultura no esté tan condicionada por la geografía y los recursos hídricos naturales. La consolidación de este proyecto en Gandia no solo impulsa la investigación y la innovación locales, sino que también puede sentar las bases para un modelo de agricultura costera sostenible y resistente al cambio climático, un modelo que, desde el Mediterráneo, podría resonar en otras regiones del mundo con similares desafíos hídricos. La historia de Eden Blue es, en esencia, la de una respuesta creativa a un problema existencial, una demostración de que la innovación puede nacer de la necesidad para transformar un recurso aparentemente inútil, como el agua salada, en la base de la alimentación y la prosperidad futuras.




