
Gandia ha implementado una nueva ordenanza municipal destinada a blindar el padrón contra el fraude y asegurar la veracidad de los datos de residencia de sus ciudadanos. Esta medida, aprobada tras un año de elaboración, representa un paso crucial en la gestión administrativa de la ciudad, buscando reflejar con exactitud la población residente y combatir prácticas irregulares que han afectado la integridad del registro.
La necesidad de esta normativa se evidenció con la desarticulación, a finales de 2025, de una organización criminal dedicada a la obtención de datos personales y la falsificación de documentos. Esta red empadronaba de forma masiva a personas extranjeras en la ciudad a cambio de dinero, distorsionando significativamente el censo municipal. Los controles intensificados desde el inicio de la legislatura ya han permitido depurar más de 4.500 inscripciones, revelando la magnitud del problema y la urgencia de una regulación más estricta.
La precisión del padrón municipal es fundamental para la correcta planificación y provisión de servicios públicos, desde la sanidad hasta la educación y la seguridad. Un censo fidedigno garantiza que los recursos se asignen de manera justa y eficiente a la población real que reside en el municipio. La oficina del Padrón de Gandia, ubicada en el Edifici del Mercat, en la céntrica calle de les Carmelites, será el epicentro de estas nuevas medidas de control.
Mecanismos de Verificación y Control del Domicilio
La nueva ordenanza establece que los datos inscritos en el padrón deben reflejar fielmente la residencia habitual y efectiva de cada individuo. Para asegurar esta correspondencia, el consistorio ha sido facultado para verificar la veracidad de la información aportada por los solicitantes. Esto incluye la exigencia de documentación acreditativa de la identidad y del domicilio, y la potestad de solicitar otros documentos adicionales cuando se considere necesario para corroborar el empadronamiento.
Uno de los puntos clave de la normativa se centra en la prevención del hacinamiento y la verificación de la residencia real en viviendas con múltiples ocupantes. Cuando se solicite la inscripción de más de ocho personas pertenecientes a distintos núcleos familiares en una misma vivienda, el ayuntamiento podrá realizar comprobaciones exhaustivas. Estas actuaciones no solo buscarán verificar la existencia de una residencia real y continuada, sino que también evaluarán las condiciones mínimas de habitabilidad y salubridad del inmueble. El objetivo es claro: evitar situaciones de sobreocupación que puedan comprometer la calidad de vida y la seguridad de los residentes.
La implementación de estos rigurosos controles se alinea con la visión de una administración local que busca optimizar todos sus recursos para el bienestar ciudadano. La correcta cuantificación de la población es vital para la planificación urbana y de servicios, como se ha visto recientemente con iniciativas para mejorar la infraestructura de transporte. Un padrón preciso es la base para decisiones informadas, como la expansión de servicios de movilidad urbana, asegurando que cubren las necesidades de los verdaderos habitantes de Gandia.
Detección y Sanción de Prácticas Fraudulentas
La ordenanza detalla también los procedimientos a seguir cuando existan indicios razonables de que los datos aportados al padrón son inexactos o falsos. En tales casos, el ayuntamiento podrá iniciar las comprobaciones necesarias para verificar la residencia efectiva de la persona. Si durante estas verificaciones se detecta una duplicidad en la inscripción, un fraude o un error material, la normativa contempla la posibilidad de acordar la baja de oficio por inscripción indebida.
El texto define como actuaciones fraudulentas aquellas contempladas en el Código Civil, así como cualquier otra que, sin alcanzar la categoría de delito de estafa o falsedad documental, implique engaño, ocultación o inexactitud sobre la residencia real. Esto incluye también cualquier incumplimiento de las obligaciones legales en materia padronal. Estas prácticas no solo distorsionan el censo, sino que pueden tener implicaciones significativas en la asignación de recursos y la elegibilidad para servicios.
Las consecuencias de estas prácticas fraudulentas, según la ordenanza, podrán dar lugar a las correspondientes medidas administrativas en el ámbito del padrón. Estas sanciones se aplicarán sin perjuicio de las posibles responsabilidades administrativas o penales que pudieran derivarse de los hechos. La ciudad, que en otras ocasiones ha demostrado su capacidad de respuesta ante situaciones imprevistas, como la preparación ante temporales, ahora extiende esa misma rigurosidad al ámbito administrativo para proteger la integridad de sus registros. Esta dualidad de acciones subraya el compromiso de Gandia con la transparencia y la legalidad en todos los aspectos de la gestión municipal.
La depuración de más de 4.500 inscripciones irregulares desde el inicio de la legislatura es un testimonio de la efectividad de los controles previos y la necesidad imperante de esta nueva ordenanza. El impacto de un padrón inflado o inexacto va más allá de lo estadístico; afecta directamente la financiación que el municipio recibe del Estado, la planificación de infraestructuras, la distribución de ayudas sociales y la organización de procesos electorales. Un censo preciso es la piedra angular de una administración local justa y eficiente.
Con la aprobación de esta nueva ordenanza, Gandia da un paso firme y decisivo para salvaguardar la integridad de su padrón municipal. Las medidas implementadas buscan no solo corregir las deficiencias existentes, sino también establecer un marco preventivo robusto contra el fraude y el empadronamiento irregular. Al exigir la veracidad de los datos y establecer mecanismos de verificación rigurosos, el consistorio garantiza que el censo refleje fielmente la realidad demográfica de la ciudad, sentando las bases para una gestión pública más transparente, justa y eficiente para todos sus residentes legítimos.




