
La capital de la Safor se prepara para vivir este jueves, 15 de octubre, una de las citas más emblemáticas de su calendario cultural otoñal. La plaza Mayor, corazón histórico y social de la ciudad, acogerá a partir de las 20:00 horas la decimoséptima edición de la Festa/Sopar Estellés, un evento que fusiona reivindicación lingüística, memoria literaria y convivencia vecinal en torno a la figura del poeta Vicent Andrés Estellés. La celebración llega con una semana de retraso respecto a la fecha inicialmente prevista, después de que una borrasca otoñal obligara a los organizadores a suspender el acto en el último momento para proteger la integridad de los asistentes y el material técnico. Lejos de enfriar los ánimos, el aplazamiento ha servido para acrecentar la expectación en torno a una velada que se ha consolidado como un referente indiscutible de la cultura en valenciano en la comarca.
Un homenaje colectivo al poeta de Burjassot
La figura de Vicent Andrés Estellés (Burjassot, 1924 — València, 1993) sigue ejerciendo una magnetismo incuestionable sobre la conciencia colectiva valenciana. Considerado una de las cimas de la literatura en lengua valenciana del siglo XX, su obra —trascendental, comprometida y profundamente arraigada en lo cotidiano— constituye el eje vertebral de esta fiesta. El evento no se concibe como un mero recital académico, sino como un acto de participación popular donde la poesía sale de los estantes de las bibliotecas para instalarse en la calle, en la voz de los vecinos y vecinas que deseen subir al micrófono abierto. Esta dinámica democratizadora de la palabra poética permite que versos como los de Llibre de meravelles o Cancionero de la vida y de la muerte resuenen con la misma fuerza en la garganta de un estudiante que en la de un jubilado, tejiendo un puente intergeneracional que es, precisamente, la mejor garantía de pervivencia del legado estelliano.
Poesía, música y «cabasset»: el ritual de la plaza Mayor
El programa de la noche está diseñado para estimular todos los sentidos. La vertiente literaria correrá a cargo de la participación abierta, invitando a cualquier persona a leer o recitar fragmentos del autor homenajeado, creando un mosaico de voces único e irrepetible. A esta coralidad poética se suma la actuación musical de Andreu Valor, uno de los cantautores más prestigiosos y comprometidos del panorama valenciano actual. Su repertorio, que a menudo bebe directamente de la tradición oral y de los grandes poetas del país, promete dotar de melodía y emoción añadida a los textos recitados. Pero la Festa/Sopar tiene un tercer pilar inseparable: la cena de «cabasset». Esta tradición, que invita a los asistentes a traer su propia comida y bebida para compartir en torno a manteles improvisados sobre el empedrado de la plaza, transforma el acto cultural en una experiencia comunitaria pura. Es la materialización del concepto de sopar (cena) que da nombre al evento: la cultura no se consume en silencio y en butaca, se vive compartiendo pan, vino y verso.
La maquinaria organizativa: tejido asociativo e institucional
Detrás de la aparente espontaneidad de la velada late una estructura organizativa sólida y experimentada. La convocatoria es fruto del trabajo conjunto de Saforíssims Societat Literària y Acció Cultural del País Valencià (ACPV)-Gandia, dos pilares fundamentales del asociacionismo cultural de la ciudad. Su labor cuenta con el respaldo institucional del Ayuntamiento de Gandia, canalizado a través de la Agència de Promoció del Valencià y AVIVA Gandia, lo que garantiza los recursos logísticos y la difusión necesaria. A esta red se suman entidades de la talla de Escola Valenciana y el CEIC Alfons el Vell, ampliando el espectro de complicidades hacia el ámbito educativo y la investigación histórica. Esta sinergia entre sociedad civil y administración pública es el modelo que ha permitido que la cita cumpla diecisiete ediciones ininterrumpidas, superando vicisitudes económicas, cambios políticos y, ahora, la inclemencia meteorológica. La resiliencia de este tejido asociativo queda patente también en otras citas del calendario, como la reciente consolidación de «Falla a la Mar» como eje cultural y turístico durante el puente de octubre.
Una cita que desafía a la climatología
El obligado traslado de fecha subraya la vulnerabilidad de la cultura de calle frente a los elementos, pero también su capacidad de adaptación. La previsión meteorológica adversa que forzó la suspensión —con lluvias persistentes que habrían convertido la plaza en un lodazal incompatible con el «cabasset» y los equipos de sonido— ha dado paso a una ventana de estabilidad que los organizadores confían en que acompañe. De hecho, la AEMET adelanta para estos días una jornada de otoño templado y cielos poco nubosos, un escenario casi ideal para recuperar el tiempo perdido. Este episodio sirve además para recordar que la programación cultural de Gandia no se detiene: la ciudad se encuentra inmersa en la conmemoración del 750 aniversario de la muerte de Jaume I, con un amplio programa que sitúa a la capital de la Safor en el epicentro de la reflexión histórica y literaria valenciana.
En definitiva, la XVII Festa/Sopar Estellés de este jueves no es solo un acto de reparación calendárica, sino una reafirmación de principios. Gandia demuestra que la poesía de Estellés sigue siendo una herramienta viva de cohesión social, crítica y belleza. La plaza Mayor volverá a ser, por unas horas, la capital simbólica de la lengua valenciana, un espacio donde la palabra compartida y la música de Valor actúan como antídoto contra el olvido y la fragmentación. La cita está servida: solo falta que la ciudadanía ocupe su sitio, abra su «cabasset» y deje que los versos hagan el resto.




