
La entidad Auna Inclusió, referente en el apoyo a personas con discapacidad intelectual en la comarca de la Safor, dará un paso significativo hacia el reconocimiento nacional al presentar su experiencia en una jornada estatal sobre sostenibilidad organizacional que se celebrará el próximo 24 de septiembre en A Coruña. El comité científico de Plena Inclusión ha seleccionado el proyecto «Escuchar para construir: porque un hogar no se organiza, se construye con cada persona» como una de las buenas prácticas que se expondrán ante profesionales, organizaciones y expertos de todo el país.
La jornada, titulada «Sostener para avanzar: aprendizajes y estrategias para la sostenibilidad organizacional en las entidades de Plena Inclusión», está organizada conjuntamente por Fademga Plena Inclusión Galicia y Plena Inclusión España. El encuentro abordará uno de los principales desafíos del movimiento asociativo: construir organizaciones sostenibles y preparadas para afrontar el futuro, un objetivo que conecta directamente con la filosofía que ha guiado el trabajo de Auna Inclusió durante años.
El modelo de hogar que revoluciona la atención residencial
La iniciativa elegida por el comité científico refleja un cambio de paradigma en la manera de entender los apoyos a personas con discapacidad intelectual. En lugar de modelos organizativos rígidos, donde las decisiones se tomaban pensando principalmente en la estructura del centro, el proyecto de Auna Inclusió apuesta por una atención basada en los derechos, la autodeterminación y la participación activa de cada residente.
La práctica parte de una idea aparentemente sencilla pero profundamente transformadora: una residencia debe ser también un hogar, y quienes viven en ella deben tener un papel protagonista en su construcción. A través de la escucha activa y mecanismos de participación, las personas residentes intervienen en las decisiones que afectan a su vida cotidiana, desde la organización del día a día hasta aquellos aspectos que contribuyen a definir cómo quieren vivir.
Este enfoque representa un giro radical respecto a modelos anteriores. Durante años, muchas decisiones en centros residenciales se tomaban pensando principalmente en la organización del centro. La metodología desarrollada por Auna Inclusió pretende cambiar esa perspectiva para que quienes viven en el hogar participulen activamente en las decisiones que afectan a su día a día.
«Con esta práctica cambiamos esa mirada. Ahora las personas participan en las decisiones que afectan a su vida cotidiana y construyen su hogar junto a los profesionales y sus familias», explican desde la entidad. Esta transformación no significa necesariamente ofrecer más servicios, sino conocer mejor a cada persona y adaptar los apoyos a sus necesidades, deseos y proyecto de vida individual.
La escucha activa como herramienta de transformación
La experiencia ha permitido identificar que algunas de las dificultades que enfrentaban las personas usuarias no estaban tanto en ellas mismas como en la manera en que se organizaban los apoyos. Los profesionales, según explican desde Auna Inclusió, han aprendido a dejar de decidir por las personas para acompañarlas en sus decisiones.
«Cuando escuchamos de verdad, aparecen capacidades, intereses y proyectos de vida que antes permanecían ocultos», señalan. Este hallazgo subraya la importancia de la formación continua de los equipos profesionales y de la implementación de protocolos de escucha activa que permitan realmente conocer a cada residente como persona única, con sus preferencias, sueños y aspiraciones.
Desde la entidad también destacan el papel fundamental de las personas usuarias, sus familias y el equipo profesional en este proceso de transformación. La selección por parte del Comité Científico de Plena Inclusión supone un reconocimiento al trabajo desarrollado por todo el equipo y al compromiso de la entidad con la innovación, la calidad de vida y el respeto a los derechos de las personas con discapacidad intelectual.
Este reconocimiento llega en un momento de particular relevancia para el sector. Las entidades que trabajan en el ámbito de la discapacidad intelectual en España enfrentan el desafío constante de equilibrar la sostenibilidad económica con la calidad de los apoyos prestados. Gandia, como ciudad que forma parte de la comarca de la Safor, cuenta con una red de servicios y entidades comprometidas con estos objetivos, en un territorio que ha intensificado sus inversiones en servicios públicos en los últimos meses, según se ha informado desde el consistorio.
Un modelo para compartir con todo el movimiento asociativo
Para Auna Inclusió, presentar esta buena práctica en un foro de ámbito estatal representa una oportunidad para compartir su experiencia con otras entidades del territorio español y seguir impulsando modelos de apoyo que sitúan a las personas en el centro de todas las decisiones. La conexión entre Gandia y A Coruña, dos ciudades separadas por cientos de kilómetros, se convertirá así en un puente para la difusión de buenas prácticas en el sector.
El proyecto nació con el objetivo declarado de mostrar una forma diferente de entender la vida en una residencia. Una forma que prioriza la dignidad, la autonomía y la participación real de las personas con discapacidad intelectual en las decisiones que afectan a su propia vida. Un modelo que, según los responsables de la entidad, está llamado a convertirse en referencia para otras organizaciones del movimiento asociativo.
La comarca de la Safor, donde se enmarca la actividad de Auna Inclusió, ha sido escenario en los últimos tiempos de diversas iniciativas orientadas a mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Desde inversiones en infraestructuras hasta programas de mantenimiento urbano, el territorio demuestra un compromiso creciente con el bienestar de la ciudadanía, contexto que favorece el desarrollo de proyectos sociales innovadores como el que ahora viaja al norte del país.
La presentación de esta experiencia en A Coruña marcará un antes y un después para la entidad gandiense, que podrá establecer contactos con otras organizaciones, conocer metodologías complementarias y consolidar su posición como referente en la atención a personas con discapacidad intelectual. El camino recorrido desde Gandia hasta el escenario estatal representa el reconocimiento merecido a años de trabajo silencioso y comprometido con la construcción de hogares donde cada persona sea verdaderamente protagonista de su propia vida.




